Cómo usarla
Primero, hechos.
Después, decisión.
Empieza por identificar exactamente la pieza. Luego revisa estado, funcionamiento, historial y dotación. Por último, valora la operación completa: quién vende, cómo se paga, cómo se entrega y qué queda documentado.
Si una respuesta es “no lo sé”, no es necesariamente un no de compra: es una señal para pedir más información o ajustar el riesgo que estás dispuesto a asumir.